Conexión y colaboración, dos elementos clave en la gestión diaria de una empresa

Ganar tiempo es básico en cualquier organización. La clave sigue siendo mejorar el desarrollo de las tareas y, en definitiva, optimizar procesos. Trabajar de manera más inteligente e innovadora es uno de los desafíos más importantes a los que se enfrentan las empresas en la actualidad, pero ¿cómo conseguirlo?

En primer lugar, la conexión es uno de los aspectos más importantes para lograr entornos de trabajo verdaderamente eficientes ya que ayuda a:

  1. Mejorar la comunicación

  2. Ganar en rapidez y productividad

  3. Involucrar a las personas en los procesos

  4. Reducir costes

No tener una compañía que fomente la conexión, ni tampoco la comunicación, supone ya una clara desventaja y toda una pérdida de competitividad, pero sobre todo es claro un retroceso en la gestión del cambio hacia la transformación digital. Las empresas deben adaptarse al nuevo rol del consumidor que exige estar siempre conectado, valora la productividad y busca compartir la información y que ésta, a su vez, sea accesible desde cualquier lugar y cualquier dispositivo.

Las organizaciones deben adaptarse, por tanto, con celeridad a estos cambios adoptando la tecnología adecuada que les permita ser mucho más rápidos y eficientes, pero además logre reducir costes y mejorar su productividad. En resumen, hay que llegar antes, atender y comunicar mejor, lo que se consigue no sólo con software de colaboración, o fomentando el uso del cloud, sino también con herramientas tanto de vídeo y teleconferencia o salas de reuniones interactivas que hagan más fácil y dinámico el trabajo. Hablamos de fomentar la colaboración en el entorno empresarial, ya que propicia importantes ventajas.

Si trabajar en equipo antes era importante, ahora hacerlo de forma colaborativa es crucial, ya que en un mismo entorno de trabajo conviven hoy diferentes generaciones de profesionales, por lo que aunar formas es uno de los grandes retos para las compañías, además de hacer frente a la creciente deslocalización de las plantillas, donde la comunicación ha de ser fluida entre todos los miembros del equipo.

La transformación digital pasa por proporcionar las herramientas adecuadas a los colaboradores y todas las nuevas generaciones que se incorporan al mercado laboral donde la tecnología es el verdadero eje vertebrador, logrando departamentos más flexibles pero sobre todo eficaces.

El empleado y los procesos, en el centro de las acciones

Pero transformar la forma de trabajar debe tener como objetivo no adoptar tecnología sin más, sino que hay que poner al empleado en el centro de las acciones y también los procesos, haciendo éstos más ágiles, usando únicamente aquellas herramientas (hardware y software) capaces de ayudar a desarrollar de forma más sencilla su cometido.

Apostar por la colaboración y conexión para este nuevo año que comienza debe ser prioritario, así como canalizar esfuerzos en conocer mejor a los clientes a través de soluciones de gestión que ayuden a aprovechar los datos de los consumidores y de la propia organización y dirigirse a crear experiencias únicas en todos los puntos de contacto, poniendo al cliente en el centro y personalizando la experiencia de usuario.

Recuerde que la competitividad pasa por una gestión empresarial digitalizada donde la tecnología ayude adaptarse de forma constante a los cambios.

El desafío ha comenzado, en GMA Office le ayudamos a no quedarse atrás. Consulte con nuestros expertos.