Subirse o no a la ‘la nube’. Todas las claves

El cloud computing o computación ‘en la nube’ es un modelo tecnológico que permite a empresas acceder a un  conjunto de recursos informáticos de forma ubicua, personalizada y bajo demanda a través de Internet y que pueden ser rápidamente configurados y liberados por un proveedor especializado que se encarga de la gestión de los mismos, según el NIST (National Institute of Standards and Technology).

Por ejemplo, cuando usamos una cuenta de correo de Gmail, accedemos a una red social, guardamos un documento en Dropbox o vemos un vídeo en YouTube, estamos haciendo uso de servicios ‘en la nube’.

El cloud computing, por tanto, plantea la posibilidad de hacer un uso personalizado de soluciones de software a través de Internet, sin la necesidad de disponer de servidores informáticos ni de expertos que se encarguen de la instalación, mantenimiento y actualización de los mismos.  El simple hecho de pagar por lo que se usa y gozar de la última tecnología al instante son avales más que suficientes para  su éxito. De hecho, el próximo año, el 56 por ciento de las empresas tiene la intención de mover todos sus procesos de negocio a la nube, según el último estudio de Acens.

Usar programas informáticos en la nube permite hacer más con menos, pero, ¿es la informática en la nube segura para las pequeñas empresas? La respuesta tiene diversos matices. Analicemos las ventajas y las desventajas, así como algunas formas de mantener los datos más seguros en la nube.

Ventajas  de la computación en la nube

1. Ahorro de costes. Pago por la utilización de productos y servicios, eliminando costes adicionales como la compra de licencias, la inversión en infraestructura informática, el mantenimiento de los equipos y sistemas o la adaptación de los mismos a nuevas necesidades. Cabe destacar asimismo, el menor consumo energético derivado del uso de servidores y equipos.

2. Almacenamiento. Existen proveedores que ofrecen servicios de almacenamiento de datos de capacidad prácticamente ilimitada. La cantidad de información que cualquier otra empresa puede almacenar en la nube es muy superior a la que podría almacenar en sus ordenadores. Por lo que puede estar seguro de que nunca se quedará sin espacio. Además, junto al almacenamiento se incluyen servicios de backup y restauración de la información.

3. Fácil acceso y disponibilidad de la información. Acceso compartido y en tiempo real a toda la información desde cualquier parte y a través de cualquier dispositivo con conexión a Internet. Esto se traduce en información disponible todos los días del año, las 24 horas del día, teniendo acceso a ella desde cualquier parte del mundo.

4. Fácil manejo. Integración de sistemas de forma automática. La integración de sistemas se produce de forma prácticamente automática en la nube, lo que significa que las empresas no necesitan preocuparse por resolver problemas técnicos complejos de interoperabilidad entre las soluciones contratadas.

5. Actualizaciones automáticas. Siempre se dispone de la última versión del software.

6. Personalizado. Algunos sistemas en la nube se personalizan según los requerimientos y necesidades del cliente.

En la otra cara de la moneda se sitúa la privacidad y la seguridad, que siguen siendo retos que deben afrontar las compañías, aunque en los últimos años el nivel de seguridad se ha incrementado bastante.

El borrado certificado de datos para proteger datos confidenciales

Es probable que los estándares de seguridad de datos sean más altos en el entorno de su proveedor en la nube que en su empresa, especialmente si el proveedor cuenta con las normas ISO y otros estándares clave de la industria.

Posiblemente, su proveedor de la nube tenga mejores recursos físicos y financieros que su empresa para contrarrestar las amenazas a la seguridad de los datos a las que se enfrenta su infraestructura. Sus datos estarán disponibles, incluso si sufre un virus informático o pierde un portátil, sin embargo es cierto que sus datos estarán almacenados fuera de la red empresarial y a veces, en el exterior, lo que puede infringir las leyes y normas de protección de datos. Elegir un proveedor de confianza y con garantías que cumpla la normativa vigente, es la base para lograr que su información esté más segura.

Muchas compañías empiezan también a contemplar proteger los datos confidenciales que se alojan en equipos como por ejemplo multifuncionales e impresoras. Ricoh ofrece un servicio de borrado certificado de datos para los equipos que permite minimizar riesgos y proteger los datos confidenciales durante todo el ciclo de vida de la maquina hasta el final.

La conectividad es otro de los puntos a tener en cuenta. Si su conexión a Internet es inestable, puede tener problemas para obtener acceso a los servicios en la nube.

Pero el uso descuidado de Internet por parte de un empleado es en realidad uno de los mayores riesgos, ya que puede ofrecer a los delincuentes una puerta de acceso a la información de su empresa. Invertir en un software de seguridad para los peligros de la nube y formar a sus trabajadores en protocolos internos de navegación segura ya es lo más sensato al objeto de evitar sustos.

Para  la tranquilidad de su compañía: asegúrese siempre de verificar dónde almacena los datos su proveedor en la nube y cuáles son sus medidas de seguridad vigentes.

Ciertas medidas prácticas y sencillas de adoptar pueden proteger los datos de su empresa para no renunciar a las numerosas ventajas que ofrecen los servicios en la nube.

En GMA Office capacitamos a las compañías adoptando tecnologías que permitan mejorar los procesos de trabajo en cualquier lugar y momento con todas las garantías  protección.

Recuerde: subirse a la nube supone ya uno de los elementos claves para lograr una transformación digital exitosa de su organización. ¡No se quede atrás!